El estreno en casa soñado

CASERIO PRADO MARIANISTAS 30-22 BM CIUDAD REAL
Nuestros chicos se llevan el derbi tras una excepcional segunda mitad ante una afición volcada que se congregó en masa y llenó el Príncipe Felipe (cerca de un millar de seguidores)

>>  Declaraciones de Víctor Gómez (segundo entrenador) y Arturo Morales (portero) tras el partido

No se puede pedir más. El Caserío-Prado Marianistas tuvo en la noche de ayer sábado el estreno soñado ante su afición. Con un ambiente  de gala y mil espectadores llenando en su totalidad las gradas del recinto, ya desde la presentación de jugadores se hacía notar el ambiente de las grandes citas. Había muchas ganas de balonmano, y el partido no decepcionó.

Y eso que la primera parte nos hacía esperar unos segundos treinta minutos de infarto. Tras una primera mitad de muchísima igualdad en la que  el brazo del montenegrino Bozic se encargó de hacer mucho daño a la defensa amarilla, los segundos treinta minutos fueron una auténtica demostración de buen balonmano por parte de los chicos de Imedio (13-12 descanso).

Tras volver de vestuarios, y demostrando más paciencia y tranquilidad en muchas acciones, el Caserío Prado Marianistas fue un auténtico vendaval al que no supieron hacer frente los hombres de Uríos. Todo comenzó con una sólida defensa atrás, con mucho movimiento y llegando prácticamente hasta los nueve metros. Con Bozic tomándose un descanso en el banquillo, y la gran defensa amarilla, el ataque del rival se espesó y comenzaron a abrirse diferencias de la mano de los contraataques y de la garra del central Alberto Ruiz (17-13 Min. 13). Rolando Uríos, técnico rival, se veia obligado a pedir tiempo muerto.

Pero nada cambió tras el tiempo muerto. El zurdo Cavar vio la cartulina roja y el BM Ciudad Real no fue capaz ya de sobreponerse mientras las diferencias no hacían más que crecer  (25-18 Min. 50). El equipo se contagió del entusiasmo que desprendía la bulliciosa afición en la grada y no dejó de luchar en ningún momento pese a la gran diferencia que señalaba el electrónico. Los de Imedio continuaron con la misma intensidad defensiva hasta el final y Arturo Morales, bajo palos, ofreciendo un gran recital de paradas. ¡Vaya segunda parte de Arturo! Al Ciudad Real sólo le quedaba explotar los lanzamientos desde los siete metros para evitar que las diferencias se hicieran todavía mayores (30-22 final). Gran fiesta en el Príncipe Felipe.

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