¡Campeones!

El Caserío Prado Marianistas se proclamó este sábado campeón de liga tras vencer en el Felipe al Villafranca (34-29). Los de Fernando Imedio necesitaban al menos un punto para conseguir el campeonato y no fallaron ante una afición entregada que estalló de alegría con el bocinazo final.

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Por fin llegó el día que todos estábamos esperando. Después de una temporada con mucha rivalidad y una dura pugna entre cuatro magníficos equipos, el Caserío se proclamaba campeón. Atrás quedaban las derrotas fuera de casa ante Alarcos y Manzanares, y las graves lesiones que han impedido a varios jugadores completar con éxito el curso. El Caserío, con el Felipe como talismán, ha sabido levantarse de cada contratiempo y ha sabido explotar al máximo su mejor virtud que no es otra que ser realmente un equipo.

Ante Villafranca era el momento de hacer bueno todo el sufrimiento vivido ante los perseguidores en la pista del Felipe. Y se logró. Los amarillos saltaron a la pista con el cuchillo entre los dientes y lograron un 5-0 de inicio que hacía presagiar un partido cómodo, aunque nada más lejos de la realidad. Villafranca se sobrepuso y supo reaccionar ante cada parcial local, por lo que la diferencia al descanso obligaba a seguir trabajando (15-12). Arturo Morales, muy acertado bajo palos, estaba siendo uno de los hombres más destacados.

Tras volver de vestuarios, se siguió viendo a un Villafranca muy batallador pero los de Fernando supieron aprovechar su momento. Jugando con cabeza las superioridades numéricas y coincidiendo con los peores minutos del mejor jugador rival, Machaco, el Caserío abrió brecha por el extremo de Antonio Álvaro. Varios de sus goles consecutivos pusieron tierra de por medio y el Caserío pudo disfrutar de un plácido final de partido. Y por si había alguna duda, Alberto Ruiz, con su velocidad, se encargó de disiparlas (34-29 final).

Al final explosión de alegría, manteo a Fernando Imedio, la ducha de rigor en toda celebración y fusión con todos los aficionados para inmortalizar el momento. Ahora, tras la celebración, toca pensar en la fase de ascenso, un nuevo reto cargado de dificultad pero que no asusta a una plantilla que no se pone límites y quiere alcanzar el sueño, el ascenso a primera nacional.

CASERÍO PRADO MARIANISTAS 34 (15+19): Arturo Morales, Javi García, Pepe Casas (4), Antonio Álvaro (5), Eloy Sánchez (3), Cele Santa María (7), César Fernández, Javi Ruiz (4), Alberto Ruiz (8), Alberto Caba (1), Alberto López, Antonio  Carbonero (1) , Carlos Juan (1).

VILLAFRANCA 29 (12+17): Juan C. Lungarán (2), Machaco (5), Emilio J. Alberca (3), Román Gómez, Daniel Rodríguez (1), Roberto Rodríguez (5), Jorge Vargas (5), A. García-Mascaraque (1), Javier Escudero, Miguel Angel Perales, Miguel Angel Rodríguez (6), Francisco Fernández.

ÁRBITROS: Lorenzo y Gutiérrez. Excluyeron a Eloy Sánchez (por dos veces), Caba y César Fernández (por dos veces) por el Caserío y a Emilio J. Alberca, Roberto Rodríguez (por dos veces), Jorge Vargas (por dos veces) y Morales.

PARCIALES: 2-0, 5-0, 7-5, 10-7, 12-11, 15-12, descanso, 16-13, 19-15, 23-17, 26-22, 30-24, 34-24.

INCIDENCIAS: Última jornada liguera disputada en el Pabellón Principe Felipe. Buena entrada y presencia en la grada de la Charanga el Camapé de Moral de Calatrava.

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