El club recurrirá el pago de derechos de formación de Rodri García

El Club Balonmano Caserío ha recurrido la decisión de la FBMCLM que estima la demanda formulada por el Balonmano Alarcos y condena al club amarillo al pago de 1.920  € al otro club capitalino por los derechos de formación del jugador juvenil Rodrigo García. El presidente del club, Antonio Caba, ha comparecido este martes ante los medios de comunicación para exteriorizar el sentimiento del club sobre este asunto.

Rodrigo García no llegó a completar el pasado curso la temporada con el equipo juvenil del Balonmano Alarcos. Por motivos personales, motivos que Antonio Caba no ha querido entrar a valorar, pues entiende corresponden únicamente al jugador y su familia, quiso abandonar la disciplina del Balonmano Alarcos y acudió al equipo juvenil del Caserío-Prado Marianistas para seguir en la práctica del balonmano. Estuvo entrenando hasta final de campaña con el equipo amarillo y llegado el inicio de una nueva campaña el club amarillo le hizo ficha ante su interés de continuar jugando al balonmano y de hacerlo en nuestro equipo. En ningún caso, y como ha remarcado Antonio Caba, el equipo amarillo ha tratado de desvincular al jugador del equipo rival, sino que ha sido él, por su propia iniciativa, el que estimó abandonar al rival.

Cuatro meses después de iniciada la competición ha sido cuando el Balonmano Alarcos ha formulado la reclamación federativa. Caba ha explicado sentirse sorprendido de que se haya aguardado a este momento para realizar la reclamación al mismo tiempo que ha indicado no entender por qué, existiendo hasta la fecha relaciones fluidas y cordiales, el Balonmano Alarcos no se ha puesto en contacto previamente con el club amarillo para buscar una solución antes de interponer la demanda a la FBMCLM.

El presidente del club amarillo ha querido dejar claro que se recurrirá la decisión hasta agotar todas las instancias al mismo tiempo que ha apuntado que se acatará cual sea la decisión final, aunque no se comparta, sobre todo desde el punto de vista moral. Y es que, como bien ha indicado el presidente, aunque en en el presente caso se acabara determinando que concurren los requisitos formales que dan derecho al pago de derechos de formación, no concurre en ningún caso el supuesto de hecho que da lugar al espíritu para el que se creó la norma.

En efecto, el espíritu y justificación última del pago de derechos de formación reside en la necesidad de que el club que ha invertido en la formación de un determinado jugador, se vea compensado de alguna manera por el esfuerzo económico que ha tenido sobre el mismo en el caso de que éste marche a otro equipo. En este caso, la familia de Rodrigo García desembolsó durante la pasada temporada, única bajo la disciplina del Balonmano Alarcos, la cantidad de 300 €, por lo que ahora el hecho de recibir además una `compensación´ de 1.920 € llevaría, como ha indicado Antonio Caba, a un injusto lucro del rival que supone un serio problema económico para un club que, como bien sabe el Balonmano Alarcos pues lo vive en primera persona, lucha día a día en medio de una situación de crisis económica general por competir en una categoría nacional que trae consigo una serie de gastos de gran volumen.

Anuncios