50 segundos finales cargados de polémica privan del triunfo en Córdoba

El Seguros Soliss Caserío cayó por la mínima en su visita a Córdoba, donde el Cajasur sumó los dos puntos tras un duelo cargado de igualdad, alternativas en el marcador y 50 segundos finales cargados de decisiones polémicas que acabó con el partido resuelto a través de un siete metros y dos tarjetas rojas para cada uno de los equipos (27:26).

Tras dominar la primera mitad, el equipo amarillo echó por tierra el buen trabajo realizado con unos malos últimos cinco minutos en los que se sucedieron las imprecisiones o errores. La pájara final, permitió a los locales marcharse al descanso con dos goles de ventaja que no hacían justicia a lo que se había visto sobre la pista hasta ese momento (16:14).

Tras el descanso, los cordobeses lograron estirar la renta hasta los tres tantos, aunque en un abrir y cerrar de ojos los de Jordi volvieron a igualar el encuentro. Las paradas de Arturo Morales, incombustible durante todo el choque, y la mejor versión de Eloy Sánchez, habían permitido a los amarillos darle la vuelta a una situación más que complicada.

Con todo igualado, un gol, precisamente, de Eloy Sánchez, colocaba al equipo castellano-manchego con ventaja para afrontar los últimos cinco minutos. Empató el equipo local y se entraba en el último minuto de partido con todo por decidir. Sabedor de lo mucho que había en juego,  Jordi paró el partido para aclarar las ideas de sus hombres y preparar el que debería haber sido el último ataque del partido con balón para ganar con cincuenta segundos por disputarse.

Ahí llegó el punto más álgido de la polémica. Los colegiados señalan una inexplicable falta en ataque a Eloy Sánchez y Cajasur monta rápido el contraataque que detiene Arturo Morales. El siete metros señalado por los colegiados no es desaprovechado por los cordobeses para adelantarse y las aspiraciones amarillas se ven obligadas a luchar por el empate.

En búsqueda del empate, Joao Paulo sufre una falta y acaba de malas formas contra la pared del pabellón, lo que provoca una gran tangana entre jugadores de ambos equipos que termina con cuatro tarjetas rojas, dos de ellas para cada equipo. Con Alex Abad y Pepe Casas descalificado, se jugó el último suspiro del encuentro. Ridu se la jugó pero su lanzamiento fue detenido por el portero rival. Final muy polémico y cruel donde los haya del que los amarillos quieren olvidarse cuanto antes para centrarse en el derbi ante Alarcos del próximo domingo, cita para la que la plantilla promete dejarse la piel para restar distancia con una salvación que, pese a la derrota, sigue estando a cuatro puntos.

Anuncios