Comparecencia de la Junta Directiva tras los incidentes de Malagón

El presidente del club, Antonio Caba, ha comparecido en la tarde de este lunes ante los medios de comunicación, arropado por los jugadores del Primera Nacional y resto de miembros de la directiva, para explicar todo lo acontecido en el choque del sábado ante el Cátedra 70 de Malagón y mostrar la firme decisión del club de acabar con los comportamientos y actitudes violentas en las gradas, tanto de los propios aficionados amarillos como de los rivales. Reproducimos a continuación las palabras íntegras de Antonio Caba.

“Buenas tardes a todos y gracias por venir a esta comparecencia atípica que hemos convocado. Pero creemos que después de lo acontecido en Malagón en el duelo de Primera Nacional ante el Cátedra 70, teníamos y debíamos hacerlo. Paso a relataros lo que vivimos en el pabellón malagonero.

Llegamos un grupo formado por exactamente 12 personas que acompañábamos al equipo en el autobús como grupo, podríamos decir, organizado. Yo viajé en mi coche particular. Entramos en el pabellón y nos situamos en la grada que está detrás de la portería, la grada que habitualmente ocupamos cuando hemos jugado en Malagón, pues el lateral está prácticamente lleno por la afición local.

Yo llegué a la grada más tarde, ya que el Cátedra 70 a través de su presidente y en nombre de su patrocinador principal, me hace un obsequio recuerdo de nuestra visita. Ocupé mi lugar en la grada y al principio del partido estábamos prácticamente solos en esa posición la afición del Caserío, hablo de ese grupo de 12 personas entre las que se encontraban dos mujeres y dos menores de edad, junto a unos pocos seguidores locales correctos en su comportamiento.

En la grada principal, y próximos al fondo nuestro, había un grupo de jóvenes que animaban con bombos, tambores, etc. Sin mayor trascendencia hasta el momento, pero posteriormente cogieron un protagonismo que no deberían haber cogido. Aproximadamente a los cinco minutos de partido, llega un grupo de unos 20 jóvenes con bombos y aires un poco desafiantes hacia nosotros, sentándose justamente a la izquierda de nuestro grupo próximos a un metro escaso. Desde su llegada comenzaron a manifestarse con cánticos insultantes hacia nosotros. De hecho, creo que alguno de ellos no vio el partido, con cánticos como “Culipardos, hijos de puta”, “todos los de Ciudad Real, sois hijos de puta”, y el ya famoso “a segunda, oe”,que realmente no nos gusta, pero no nos ofende.

Así transcurrió todo el encuentro, haciéndose cada vez más patente su animadversión hacia nosotros, tal que casi al finalizar el encuentro, nos amenazan con las mazas de los bombos y con improperios irreproducibles por su dureza, haciendo llorar a los menores que nos acompañaban.

Realmente nos vimos acosados, amedrentados, amenazados y asustados y nadie, repito, nadie hizo nada por evitar este acoso. Cuando digo nadie también me refiero a las fuerzas del orden allí presentes. Todo lo referente a los cánticos insultantes quedó reflejado en el anexo del acta arbitral.

En un lance al final del partido, nuestro portero Javier García, Kilo, al intentar cortar un contraataque del equipo local, choca con uno de sus jugadores y es expulsado por roja directa tal y como marca la normativa, pero no por manifestarse de forma violenta contra nadie como se pudo dar a entender, sino por un lance deportivo involuntario que viene recogido en el reglamento. Al abandonar el terreno de juego y dirigirse a la grada principal, donde se encontraban sus hijos pequeños y sus suegros, fue increpado por parte del público local situado en dicha grada y agredido por la espalda por un indeseable de los que hay que sacar de nuestro deporte.

A continuación, de manera totalmente refleja, Joao Silva, jugador de este club que se encontraba en la misma grada contemplando el encuentro, salió en defensa de su compañero y arrolló de manera involuntaria a varias personas allí presentes, siendo conminado a abandonar la grada para tranquilizarse y apaciguar los ánimos, pero un miembro de la Policia Local, sorprendentemente y de manera desproporcionada, le da un empujón hacia la escalera del túnel de vestuarios. Esto también queda reflejado en el acta arbitral. Además, el agente, se dirigió a él de manera despectiva con frases de presunto tinte racista tales como “puto negro”. Esto último puede ser corroborado por personas que estarían dispuestas a testificar que así fue, junto por la propia declaración de Joao que jura y perjura que fue así.

Es justo decir que, al igual que durante el encuentro nadie hizo nada por evitar nuestro  acoso en la grada, hay que agradecer al presidente del Cátedra 70 Manuel Palop su comportamiento después sobre todo por el cariño con el que trató a los hijos de nuestro capitán Killo que a su corta edad tuvieron que contemplar el bochornoso espectáculo de ver a su padre agredido por, vuelvo a repetir, un indeseable.

Después de esto, deciros que el club no se va a quedar de brazos cruzados, vamos a remitir la información de lo acontecido en Malagón a los diferentes organismos que pueden tomar las medidas que estimen oportunas (Federación, Ayuntamiento de Malagón, Subdelegación del Gobierno).

Así mismo, como club, no vamos a tolerar ni cánticos ni actitudes ofensivas de los equipos y/o aficionados rivales, y tampoco de los nuestros propios.  Y aquí me gustaría hacer un inciso. Sería de necios no reconocer que en el Príncipe Felipe ha habido ocasiones en las que se han escuchado cánticos despectivos. Lo reconocemos, del mismo modo que anunciamos nuestra firme decisión, la de todos los miembros de la Junta Directiva, de cortar de raíz los mismos. Cualquier socio, o espectador que sobrepase los límites, será expulsado del recinto deportivo donde se celebren nuestros partidos y si es socio perderá su condición como tal. Incluso si los comentarios los realiza a través de las redes sociales.

Una de las cuentas de Twitter que con anterioridad al partido atacaba al Cátedra 70 y a sus aficionados era @AmarillosUltras. Esta cuenta usaba como imagen de perfil el escudo oficial de nuestro club y advertimos a este indeseable que se parapetaba detrás de esta cuenta, para que cesara en su actividad, cosa que no nos hizo caso en principio y tras hacer caso omiso, denunciamos la cuenta y ésta fue cerrada el mismo sábado del partido.

Para terminar esta inusual comparecencia, decir que estamos aquí para erradicar, exterminar y eliminar de una vez por todas a todos los indeseables que pretenden convertir este deporte tan bello en una batalla campal.  Todas las semanas este grupo de chavales que nos acompaña, nuestros jugadores, de los que me siento orgulloso, dan un 200 % de esfuerzo por sacar adelante este proyecto y todos los días nos dan una lección de esfuerzo, trabajo, educación y deportividad. Estos son nuestros jugadores, nuestros héroes  y por ellos y por gente como ellos disfrutamos del más bonito deporte, el balonmano. No dejemos que esto se hunda”.

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