Muchas gracias y mucha suerte

Manuel Espadas
La Tribuna de Ciudad Real

El Caserío lo ha vuelto a hacer. En su primer año de vida devolvió a la ciudad la ilusión por el balonmano con una inolvidable fase de ascenso a Plata femenina, y ahora ha repetido el éxito con sus dos equipos, ‘regalándole’ además a Ciudad Real la posibilidad de disfrutar en primera persona de un sector que promete emociones muy fuertes. Es una oportunidad única para que el balonmano de la capital suba el primer peldaño de esa empinada escalera que conecta el deporte puramente aficionado con el de élite.

Aunque no ha tenido suerte con las lesiones, el equipo de Fernando Imedio ha demostrado ser un conjunto competitivo en una liga regional durísima, y por ello debe asumir con orgullo el doble papel de anfitrión y favorito, con toda la responsabilidad y presión que ello supone. Tenerife, Plasencia y Montequinto de Sevilla se lo van a poner muy difícil, seguro, pero los amarillos se han ganado pulso un voto de confianza. El Caserío está en condiciones de ganar el sector y ponerle el broche de oro a su gran temporada con el ascenso a Primera, aunque para ello será imprescindible que la grada del Príncipe Felipe haga más ruido que nunca. Yo no lo dudo.

Pero pase lo que pase sobre la pista, es de justicia reconocer ya el trabajo realizado por todo el club, al que hay que agradecer que el balonmano en la ciudad haya superado su estado de ‘shock’ en tiempo récord y que nos dispongamos todos a disfrutar de un fin de semana apasionante… otra vez. Gracias a unos y suerte para otros.